Crear, tocar y aprender: el arte como puente hacia la lengua de herencia

puente

by Margarita García de Vinuesa (LTL Contributor)

En las clases de lengua de herencia, el arte inspirado en Pablo Picasso y Joan Miró se convierte en una herramienta clave para explorar colores, formas y cultura. A través de actividades manipulativas y creativas, los niños no solo aprenden vocabulario, sino que viven el idioma de forma significativa y conectan con su herencia cultural.

Crear, tocar y aprender: el arte como puente hacia la lengua de herencia

En las clases de lengua de herencia con niños, la creatividad no es un complemento… es el motor que impulsa todo el aprendizaje.

El arte se convierte en un puente perfecto para aprender, pero también lo es la manipulación, especialmente en edades tempranas. Tocar, recortar, pegar y crear permite que el aprendizaje sea más significativo, ya que los niños experimentan el idioma con todo su cuerpo y no solo a través de la escucha.

A través del arte, trabajamos las formas y los colores inspirándonos en dos grandes artistas: Pablo Picasso y Joan Miró.

Con Pablo Picasso, los niños recortaron diferentes formas geométricas y las pegaron para crear composiciones propias, llenas de imaginación y muy curiosas.

Con Joan Miró, se inspiraron en sus colores más característicos: rojo, azul, amarillo, negro y blanco. A partir de esta paleta tan reconocible, crearon dibujos libres, explorando el color de manera espontánea y expresiva.

Con los más pequeños, además, trabajamos los nombres de los artistas y los ubicamos en el mapa, conectando el idioma con el mundo.

Con los mayores, profundizamos un poco más en sus vidas y en sus estilos pictóricos.

La experiencia fue muy enriquecedora: disfrutaron creando, experimentando y, sin darse cuenta, aprendieron más sobre su lengua y su cultura de herencia.

Porque aprender una lengua no es solo aprender palabras… es vivirla, tocarla y sentirla.


Create, Touch, Learn: Art as a Bridge to Heritage Language

In heritage language classes with children, creativity is not just an add-on… it is the driving force behind meaningful learning.

Art becomes a powerful bridge for learning, but so does hands-on interaction, especially at an early age. Cutting, touching, gluing, and creating allow children to experience the language with their whole body, not just through listening.

Through art, we explore shapes and colors inspired by two great artists: Pablo Picasso and Joan Miró.

With Pablo Picasso, children cut out different geometric shapes and used them to create their own imaginative compositions.

With Joan Miró, they worked with his most characteristic colors: red, blue, yellow, black, and white, creating free drawings inspired by his unique visual language.

With younger learners, we also introduced the artists’ names and located them on the map, connecting language to the world.

With older students, we explored their lives and artistic styles in more depth.

It was a joyful and enriching experience: children created, explored, and, without even
realizing it, deepened their connection to their heritage language and culture.

Because learning a language is not just about words… it’s about living it, touching it, and feeling it.

https://www.jardindemargarita.com

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My personal experience with task-based learning in the Spanish classroom

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by Margarita García de Vinuesa (LTL Contributor)

Description: A personal reflection on how task-based learning transformed my Spanish teaching, with real classroom examples / Una reflexión personal sobre cómo el aprendizaje por tareas transformó mi forma de enseñar español, con ejemplos reales.

My personal experience with task-based learning in the Spanish classroom

I started teaching Spanish many years ago. Back then, the materials we used followed a very traditional, grammar-based approach: fill-in-the-gap exercises, matching activities, translation… Conversation was something separate. Grammar was taught on one side, speaking on the other. The result was often a big imbalance — students knew a lot of grammar but struggled to actually build sentences and communicate. In many ways, it reminded me of my own experience learning English.

Everything began to change when I attended a summer teacher training course. That was the first time I heard about task-based learning. The shift was not immediate. It required me to rethink my role as a teacher and change my mindset. But step by step, I began to introduce small micro-tasks that gradually led to a final, meaningful task where everything came together.

Today, I would like to share three experiences that made me truly understand the power of task-based teaching and learning

1. Describing People: A Journey Through Micro-Tasks

This experience was with a small group of students who needed extra support to reach the level of their class. We worked step by step on physical descriptions, clothing, and
personality. Through many micro-tasks, students practiced colors, numbers, verbs, parts of the body, clothing vocabulary, and adjectives.

After months of work, they were able to describe all their classmates and create caricatures of each one. We put everything together in a final poster — their “big task.” I will never forget their faces when we displayed them on the wall.

2. A Real-Life scavenger hunt in Toronto

Another unforgettable experience was a scavenger hunt I organized for several Spanish groups when I lived in Toronto.

In the group I led, we focused on food, shopping, stores, and professions such as butcher, cashier, or shop assistant. The final task took place in Kensington Market, visiting Latin shops. Students had to ask for products, identify items, and take photos — putting everything they had learned into action in a real context.

Because students had been so well prepared through the micro-tasks, the group carried out the activity successfully and stayed focused on using Spanish throughout the experience.

This was especially noticeable in comparison with groups led by other docents, who, although they enjoyed the outing, often focused more on interacting with their classmates and speaking English rather than practicing Spanish.

It was a powerful reminder of how meaningful preparation through tasks can truly shape the outcome of real-life communication.

3. Letters Across Cultures

The third experience was a letter exchange with a school in Spain, in collaboration with a teacher friend.

We worked with 5th-grade students and prepared them through micro- tasks: describing their school, talking about their families, their city, and their hobbies. Each letter became a meaningful way to use the language authentically.

These are three moments from my early teaching years that I will always treasure.

Task-based learning opened a beautiful path for me and for my students. Today, I combine it with many other methodologies I have learned over the years.

Because if there is one thing I know for sure, it is this: I am, and will always be, a lifelong learner.


Una reflexión personal sobre cómo el aprendizaje por tareas transformó mi forma de enseñar español, con ejemplos reales

Empecé a enseñar español hace muchos años. En aquel momento, los materiales que utilizábamos seguían un enfoque totalmente gramatical: ejercicios de rellenar huecos, relacionar, traducir… La conversación iba por separado. La gramática por un lado y la comunicación por otro. El resultado era, en muchos casos, un gran desnivel: estudiantes con muchos conocimientos gramaticales pero con dificultades para construir frases y comunicarse. En cierto modo, era lo mismo que me había ocurrido a mí aprendiendo inglés.

Todo empezó a cambiar cuando realicé un curso de formación de verano para profesores. Fue entonces cuando escuché por primera vez acerca del enfoque por tareas.

El cambio no fue inmediato. Supuso replantearme mi manera de enseñar y cambiar mi mentalidad como docente. Paso a paso, comencé a introducir pequeñas microtareas que llevaban a una tarea final más completa, donde todo cobraba sentido.

Hoy quiero compartir tres experiencias que marcaron profundamente mi camino como profesora

1. Describir a las personas: un camino de microtareas

Esta experiencia la realicé con un grupo reducido de alumnos que necesitaban apoyo para alcanzar el nivel de su clase. Trabajamos paso a paso la descripción física, la ropa y la personalidad. A través de múltiples microtareas, los alumnos practicaron colores,
números, verbos, partes del cuerpo, vocabulario de ropa y adjetivos.

Después de meses de trabajo, lograron describir a todos sus compañeros y crear una caricatura de cada uno. Finalmente, reunimos todo en un gran póster: su “gran tarea”. Nunca olvidaré sus caras de alegría al verlos colgado en la pared.

2. Una yincana en la vida real

Otra experiencia inolvidable fue una yincana que organicé cuando vivía en Toronto
para varios grupos de español.

En mi grupo trabajamos la comida, las compras, las tiendas y profesiones como carnicero, cajero o dependiente. La tarea final tuvo lugar en Kensington Market, en tiendas latinas, donde los alumnos tenían que preguntar por productos, identificar artículos y tomar fotografías, poniendo en práctica todo lo aprendido en un contexto real.

Gracias a la preparación previa con microtareas, mi grupo logró realizar la actividad con mucho éxito y, sobre todo, manteniéndose enfocado en el uso del español durante toda la experiencia.

Esto contrastó con otros grupos que, aunque disfrutaron de la salida, tendieron a centrarse más en interactuar entre ellos y hablar en inglés, sin aprovechar tanto la oportunidad de practicar el español.

Fue un recordatorio muy valioso de cómo una buena preparación a través de tareas puede marcar la diferencia en la comunicación real.

3. Cartas que cruzan fronteras

La tercera experiencia fue un intercambio de cartas con un colegio en España, en colaboración con una profesora amiga.

Trabajamos con alumnos de quinto curso, preparando microtareas para poder describir el colegio, hablar de la familia, la ciudad y las actividades de tiempo libre. Cada carta era una oportunidad real de usar el idioma.

Son recuerdos de mis comienzos que guardo con mucho cariño. El enfoque por tareas marcó un camino precioso para mí y para mis alumnos. Hoy lo combino con muchas otras metodologías que he ido aprendiendo a lo largo de los años.

Porque si algo tengo claro es esto: soy, y seguiré siendo, una eterna estudiante.

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